sábado, 22 de noviembre de 2014

Final

La última vez que escribí en este blog fue hace 3 años.

Me dije y me repetí que no abandonaría el blog, ni Twitter, que seguiría ahí dándolo todo.

Pero, ya veis, no ha sido así. De todas formas, y aunque bastante tarde, quiero escribir una entrada final.

Si leéis las entradas antiguas, veréis que las dediqué a explicar mis pasitos hasta obtener el trabajo de mis sueños. Efectivamente, después de mucho insistir y de bastantes decepciones, conseguí entrar a trabajar en Nintendo como traductora. Fui la persona más feliz del puto planeta durante el tiempo que estuve allí.

Ojo, esto último es una percepción extremadamente personal: puede haber gente que diga que ni fu ni fa, y otros que digan que es un infierno. Hay gente de todo. Me considero doblemente afortunada porque no solo trabajé allí tres años, sino que lo hice con un equipo de gente estupenda, tanto traductores como testers. La gran mayoría pronto dejaron de ser simples compañeros de trabajo para ser muy buenos amigos a los que espero tener durante muchos años. Y a los que he perdido por el camino les deseo toda la puñetera felicidad del mundo.

Y os estaréis preguntando: ¿a mí qué me importa todo esto? Pues nada, pero me apetecía contarlo.

Bueno, el objetivo por el que quería escribir una última entrada es el siguiente: quiero deciros que no os rindáis.

No soy mejor que nadie ni tengo nada de especial. Sin embargo, después de mucho insistir y de mucho sacrificio, logré lo que me había propuesto. He perdido mucho por conseguir lo que tuve, pero también he ganado otras cosas.

Creo que muchos de los que estamos metidos en localización empezamos teniendo que trabajar en el extranjero, y para muchos eso es un sacrificio y un esfuerzo enorme. También lo fue para mí. De todas formas, creo que valió la pena: ahora vuelvo a estar en mi ciudad, cerca de mi familia, y con un trabajo que no hubiera obtenido sin la experiencia que conseguí en Nintendo.

A los que estáis empezando, os recomiendo mucha paciencia, mucha insistencia y mucha cabezonería. Luchad de verdad por lo que queréis. Coged las oportunidades que se os presenten. Conoced gente. Moveos.

Estoy convencida de que todo esfuerzo tiene su recompensa.