domingo, 13 de noviembre de 2011

¿Por qué le cambian el nombre?

Después de meses sin actualizar, vuelvo con una entrada más para aficionados a los videojuegos que para traductores. Era algo que siempre me había llamado la atención y que ahora por fin entiendo un poquito más: ¿por qué a veces cambian los nombres originales en los videojuegos? Ya no solo el título, sino el nombre de los lugares y de los personajes.

A mí me daba mucha manía enterarme de que, así por la cara, la versión en castellano difería de la japonesa en estas cosas. Imagino que habrá jugadores a los que les pase lo mismo, así que aquí intentaré explicar por qué se toman esas decisiones, ya que no es algo que se haga por gusto.


POR PROBLEMAS LEGALES

Me sorprendió mucho ver que en esta industria se miran con lupa prácticamente todo lo que aparece y se menciona en un videojuego. El motivo es simple: para evitar posibles demandas. Las empresas grandes son un objetivo jugoso, así que siempre intentan cubrirse las espaldas en estos asuntos.

Ejemplo absurdo: imaginaos que en un juego esperadísimo, el malo malísimo en japonés se llamase Dixan. El juego sale, vende muchísimo… y la empresa que fabrica el detergente Dixan denuncia a los creadores por usar su nombre sin permiso. ¡Y encima para un malo! Pues les tocaría soltar pasta.

Para evitar esto, se mira todo en todos los idiomas: personajes, localizaciones, conjuros, objetos... Y claro, a veces no queda más remedio que hacer algunos cambios, por mucho que disguste a los jugadores.


POR CONCORDANCIA ENTRE IDIOMAS

Ahora que muchos juegos se traducen a varios idiomas (normalmente inglés, francés, alemán, italiano y castellano), se intenta que en los términos más importantes haya coherencia entre lenguas. Esto es que el protagonista no se llame en inglés Mike y Raymundo en castellano.

Bueno, tenemos que cambiarle el nombre a Dixan para evitar que nos denuncien a todos. ¿Qué nombre le ponemos? Tras una sesión de brainstorming, los traductores de inglés tienen un nombre maravilloso: Stronzo. Un nombre que es todo fuerza y garra, genial. Entonces es cuando llegan los italianos y les explican por qué no pueden usar ese nombre… Y vuelta a empezar.

Es complicado encontrar algo que suene bien en cinco idiomas diferentes, que se pronuncie más o menos igual, no sea blasfemo en ninguna lengua, no sea marca registrada, no se haya usado antes… Pero normalmente se llega a un acuerdo y sale algo bonito, que si bien al principio puede sonar raro, te acabas acostumbrado y a la larga ni te acuerdas del nombre original.


PORQUE MARKETING LO VALE

En “Propuesta de Traducción” ya se habló de esto, así que no me alargaré. Pero sí, a veces marketing piensa que si el protagonista se llama Yusuke, el juego no se venderá en Europa o Estados Unidos, así que es mejor que se llame John, para que el jugador lo sienta más cercano. Da igual que John sea un japonés que duerme en un futón y se lleva un bento a su instituto rodeado de flores de cerezo. Estas decisiones a veces llevan a que nazca un juego totalmente distinto, como es el caso de "Nier".


De nenaza en Japón, a macho men en Europa y Estados Unidos.

Cambio de estilo del protagonista de "Revelations: Persona".
A la izquierda, el original en Japón. A la derecha, la versión americana.

Masao pasó a llamarse Mark... y de paso cambió de raza.


PARA EVITAR REFERENCIAS DESAFORTUNADAS

A veces, los nombres también se cambian para evitar referencias a una religión concreta (“¡Este videojuego quiere volver cristiano/musulmán a mi niño!”). Este asunto se lo toman muy en serio, y cualquier nombre que pueda recordar a algo religioso, aunque sea de manera muuuy sutil, se cambia sin dudarlo.

También depende bastante del momento en el que salga el juego: muchos recordaréis el cambio de nombre del protagonista de Final Fantasy IX. En inglés y francés, se llamó Zidane, pero en español se cambió a Yitán. ¿Por qué? Porque en la época que iba a salir ese juego, Zinedine Zidane fue uno de los grandes fichajes del Real Madrid. Los traductores pensaron que no sería bueno que el protagonista del juego compartiera nombre con alguien tan famoso en ese momento, de ahí el cambio.

En resumen, esta es una de las muchísimas cosas que se tienen en cuenta al localizar un videojuego. Como veis, la decisión de cambiar un nombre puede no ser del traductor, y el resultado final tiene que nacer de un acuerdo con otros idiomas, así que quizás a veces el ganador no es lo que suena más bonito en castellano.

¡Pero os aseguro que siempre se hace lo mejor posible!

martes, 31 de mayo de 2011

Ya tengo curro

¡Alabado sea el Señor! ¡Ya tengo trabajo de traductora! Para el título de este post, dudaba entre el que he puesto y "la niña de la flor en el culo".

Los que hayáis visto las entradas anteriores, sabréis que hice una entrevista por allá en marzo, y a principios de mayo me dijeron que, por causas X, no me cogían.

Pues bien, señores, olvidad eso: ¡voy a trabajar en la empresa guay! ¡Síii! Bueno, seré traductora externa, pero el caso es que realizaré las mismas funciones para las cuales me entrevistaron. Probablemente solo sea para unos pocos meses y luego pa' casa, pero al menos conseguiré por fin experiencia en el sector. Y, como dijo alguien muy sabio: "Más vale pájaro en mano que cocodrilo en los cojones".

Ha sido un viaje largo... Muy largo. He hecho cálculos, y me he dado cuenta que llevo un año detrás de este puesto en la empresa guay. El primer intento lo hice justo cuando acabé el máster de Traducción Audiovisual, y ahora por fin me han dado una oportunidad.

Sé que es un poco raro, pero tampoco os voy a aburrir con los detalles. Solo os contaré que lo he intentado de mil maneras, sin perder la esperanza, insistiendo, diciéndome a mí misma "tú lo vales, esto es lo tuyo, ya caerá la breva...". Cuesta, ¿eh? No es fácil ver cómo pasan los días y las semanas, esperando, esperando, mientras te pudres en un trabajo que te quita las ganas de vivir. Pasan los meses y las oportunidades cada vez son más escasas, más remotas, más difíciles... Y tú sigues sin coger experiencia.

Llega un punto en que te dices: "Pero a ver, ¿de verdad vale la pena todo esto? ¿Qué más da si trabajo de otra cosa? Un sueldo medio digno, que me dé para vivir, con el que pueda independizarme y ya está...". La tentación de rendirse es muy fuerte, te convences a ti misma que da igual... Pero, muy en el fondo, sabía que no era así. Yo quería esto, el trabajo de mis sueños, aunque sea durante poco tiempo. Un trabajo donde sé que puedo dar lo mejor de mí.

Creo que eso fue lo que me llevó a participar en el congreso de la UAB, el diciembre pasado, para el cual preparé unas tarjetas de presentación la mar de majas (cortesía de mi colega David Romero). Ese congreso fue para mí un punto de inflexión: conocer gente con más experiencia, hacer contactos, ver a otras personas que lo han conseguido y pensar "Oye, pues yo también".

Así que, incluso después de que la empresa guay me dijera que "no" un lunes, yo el jueves ya lo estaba intentando otra vez, por otra vía. No sé qué me llevó a probarlo de nuevo, porque la verdad es que estaba destrozada, con la moral bajo mínimos... Estuve tan cerca... Quizás fue la inercia, el "por probar no se pierde nada".

Y, fíjate tú, la breva ha caído. Se ha hecho esperar la muy desgraciada, pero al final ha caído. Más o menos esta fue mi cara cuando me enteré de que me fichaban:


Entre pitos y flautas, un año. Un año de esperar, de enviar currículos a todas partes, de pruebas de traducción, de trabajar de teleoperadora... Al fin, una oportunidad... pero no una oportunidad cualquiera: una oportunidad en el trabajo de mis sueños.

Vale, ¿y ahora qué? Pues a demostrarles que soy tan eficiente como cansina. Quizás, si quedan contentos, la cosa se alargue si tienen faena, o quizás me vuelvan a llamar en el futuro... No sé, pero el caso es darlo todo.

Quiero dejar clara una cosa: no soy mejor que nadie. Si yo lo he logrado, estoy convencida de que cualquiera de vosotros puede conseguirlo, solo hace falta insistir, tirar palante siempre... Básicamente, no rendirse. Y mientras cae o no cae la breva, no dejéis pasar oportunidades para mejorar en vuestro ámbito: id a congresos, a cursillos, conoced gente, participad en las redes sociales, no os cerréis en vuestro círculo, abríos a posibilidades (como por ejemplo, trabajar en el extranjero)... Estad al loro, siempre. Y, sobre todo, jamás dejéis de intentar conseguir un trabajo por pensar "no me cogerán ni de coña". Yo lo pensaba, y lo intentaba igualmente. ¿Quién me iba a decir a mí que me saldría bien?

A título personal, a mí me ha inspirado mucho conocer a otros traductores, tener un "ídolo", pensar "joer, de mayor quiero ser tú", e intentar seguir sus pasos. No es novedad, tengo muchos ídolos traductores, y desde aquí les quiero agradecer lo mucho que me han ayudado, aunque ni ellos mismos lo sepan.

martes, 10 de mayo de 2011

La entrevista (resultado)

Los que seguís este blog, sabréis que a finales de marzo fui a hacer una entrevista para una empresa guay.

Bien, ayer me dieron una respuesta. La respuesta fue "no".

Mi primera reacción fue la siguiente:
Fuente
Fue un cóctel de sensaciones bastante intenso: cabreo, decepción, fracaso, mediocridad y ganas de matar. Sí, me tomo las cosas muy a pecho. Quizás recordáis que salí con una sensación bastante positiva de la entrevista... pues entre eso, y que yo de entrada soy optimista, pues imaginaos el palo.

Pasado un rato, mi humor fue cambiando a algo parecido a esto:
Fuente
Pensé: "¿Cómo has sido capaz de caerte estando a las puertas?".

Bueno, realmente, no me han dicho que no pasara la entrevista. Dicen que esperaban que hubieran unas vacantes, pero que al final no ha sido así... Pero no puedo evitar pensar que quizás hayan cogido a otra persona en mi lugar, que yo no les gustara en la entrevista...

En fin, todo eso fue ayer. ¿Sabéis qué hice después de superar estas dos fases? Pues me puse a buscar otro trabajo. Me concedí un rato para lamerme las heridas, y luego palante, ¿no? Qué remedio.

Volveré a la casilla de salida: a los currículos, a buscar ofertas... a ver si vuelve a sonar la flauta. Me hubiera gustado celebrar el aniversario del blog, que fue en abril, con una buena noticia, del plan "¡Señores, ya tengo trabajo, fiesta!". Pero por desgracia, no ha sido así.

Estoy intentando sacar una moraleja de todo esto, pero creo que aún es demasiado pronto para verle el lado positivo a este... ¿lo podemos llamar fracaso? Diría que sí. No soy de las que se consuelan pensando "ya saldrá algo mejor", "aún soy muy joven", "este empleo tenía sus inconvenientes", "quizás ha sido para bien"... No.
En mi cabeza solo cabe "Volveré a intentarlo. No se librarán de mí tan fácilmente. Y mientras, buscaré algo, de lo mío o de lo que sea, pero yo no me estoy quieta".

Resumiendo: palante. Siempre palante. No hay que darse por vencido, no hay que venirse abajo. Nunca.

sábado, 30 de abril de 2011

Textos repetidos pero diferentes

He estado bastante tiempo sin actualizar porque he querido centrarme en acabar la fan translation de Tales of Vesperia (¡ya queda poco!). El caso es que esta actividad me ha dado tema para esta entrada.

Veréis, me topé con algo bastante... raro. Expongo el caso: ahora estamos traduciendo los NPC (non-playable characters, los personajes con los que puedes ir hablando, vamos). Bien, pues varios textos de los NPC los tenemos repetidos, pero diferentes. Un ejemplo:

- The coliseum... blood spewing, meat flying... just once, I'd like to see it with my own eyes.
- The coliseum: your blood singing with excitement, a parade of flesh dancing before your eyes... I'd love to see it all for myself, even just once.

¿No es extraño? ¿No notáis un cambio muy fuerte de registro? La primera frase me pareció muy dura, en cambio cuando vi la otra, parece como más... "poética", por decirlo así. ¿Será este cambio intencionado? ¿Cuál de las dos frases se verá en el juego? ¿El texto original (japonés) también tendría dos versiones?

No sé, no sé. Creo que en el caso que he puesto ahí arriba, no importa demasiado. Pero vi algo bastante más sospechoso. Son dos personajes de un bar, un borrachín y el mesonero. Os pongo aquí varios textos con las dos versiones:

ToV: Macho Version
ToV: Pocoyó  Version
What do you like?
Cocktails? Wine? Whiskey?
Or maybe rain water is good
enough for you? We also have hot
miso soup, if that's your fancy.
What would you like?
Cider? Soda? Milkshake?
Or maybe rain water is good
enough for you? We also have hot
miso soup, if that's your fancy.
Nothing is solved by drinking. I know that. But I can't get by
without my alcohol.
Nothing is solved by drinking.
I know that.But I can't get by
without this stuff.
There are times when
you just want to drink and
forget about everything
.
A good drink is called for sometimes.
But don't go drinking too much.
Yeah, I'm drunk, but I ain't about to say anything stupid like you.
Yeah, I'm troubled, but I ain't about to say anything stupid like you.

Vaya, vaya, ¿pero esto qué es? ¿El tema del alcoholismo es tabú? ¿Los machotes van al club de caballeros para discutir sobre Schopenhauer mientras juegan al backgammon?

Tales of Vesperia es un juego clasificado como +12 en el PEGI, y "Teen" en el ESRB (que vendría a ser un +13). No puedo comprobar cuál de las dos versiones sale en el juego en inglés, pero si sale la versión 0%, ¿será a causa de la clasificación por edades que se intentó maquillar el tema del alcohol? Y si se quiso quitar... ¿cómo es que nosotros tenemos ambos textos?

Yo tengo la siguiente teoría: este juego se fue traduciendo a la vez que se iba desarrollando. Esto es que les iban dando texto, los traductores traducían, luego le daban más, seguían traduciendo, luego quitaban algo, etc. Que haya textos repetidos y traducidos de forma diferente creo que se debe a que los hicieron dos traductores distintos, que el segundo no sabía que ese texto ya estaba traducido y se lo han vuelto a dar junto con algún bloque de texto nuevo.
Sobre el tema de la bebida, imagino que durante la fase del testeo, alguien les dio un toque y decidieron cambiarlo... pero solo encontraron uno de los dos textos. Si el texto sin referencia al alcohol es el que aparece en el juego, pues ya está, solucionado. El otro, aunque se quede dentro del juego, si no aparece pues da igual.

 ¿Vosotros qué opináis? ¿Os parece correcta mi teoría? ¿Puede que esto se deba a algún motivo totalmente distinto? Y si el original hace referencia explícita al alcohol, ¿os parece bien que se elimine? ¿Se toman demasiado en serio la clasificación por edades?

domingo, 27 de marzo de 2011

La entrevista

Hace unos días tuve la oportunidad de hacer una entrevista para una empresa para entrar como traductora. ¡Toma ya!

Antes de la entrevista, tuve que hacer una prueba de traducción bastante larga y complicadilla. ¡Y la pasé! La entrevista era el último paso para poder entrar en la empresa.

La gente de esa empresa son bastante enrollados y me dejaron elegir si prefería hacer la entrevista en persona o por teléfono. La sede está un pelín lejos de donde vivo, así que ir allí me suponía un gasto con el que no contaba y además pasar la noche fuera. Pero, igualmente, decidí hacer la entrevista en persona. ¿Por qué? Porque, para empezar, creo que demuestra mucho más interés por mi parte. Además, puede ver las oficinas y a mi entrevistador cara a cara, y usar la comunicación no verbal (mirar a los ojos, asentir, etc.). Por teléfono me parece mucho más frío, ¡así que de paseo que me fui!

Antes de ir para allá, miré consejos por internet, que básicamente se resumirían en: demuestra tus puntos fuertes y esconde los débiles. Este consejo tan básico choca bastante con mi manera de ser: me considero una persona muy honesta y bastante humilde. Nunca he ido de megracrack por la vida, y si no sé hacer algo, o no entiendo lo que me explican, pues lo digo tal cual. Creo que, debido a esto, patiné par o tres de veces durante la entrevista... pero es que soy así, y mentir no creo que fuera buena idea.

Igualmente, intenté compensar esto resaltando lo más positivo que tengo: mi formación. El máster de traducción audiovisual y el congreso de diciembre en Barcelona fueron mis dos grandes bazas. Les expliqué con todo lujo de detalles la formación que recibí en el máster, poniéndoles ejemplos de ejercicios de los diferentes módulos, y el hecho de haber asistido al congreso demuestra que me interesa mucho el mundo de la traducción, y les hablé de las conferencias que me parecieron más interesantes.

Mi punto más flaco sin duda es el de la experiencia. Me preguntaron directamente si tenía alguna experiencia trabajando para una empresa similar, y claro, pues les tuve que decir que no. Pero esto es algo que ya sabían, pues tenían mi CV y mi carta de presentación. Así que les hablé de mi experiencia como fan translator y de la traducción "más oficial" que he hecho, la del juego indie de piratas (de la que os hablaré cuando esté disponible para jugarlo). Realmente, no les hizo demasiada gracia que estuviera relacionada con el mundo del ROM hacking, pero intenté explicarles que esto lo hacemos con la mejor intención y que lo último que queremos es perjudicar a las empresas. Además, ¿qué otras formas hay de ganar experiencia, si no es haciendo "trabajos" de fan translations y demás traducciones voluntarias? Yo creo que esto demuestra de nuevo mi gran interés por la traducción, se ve que es algo que me gusta, que lo hago aunque no vea un duro por ello.

¿Y al final? Pues no sé, ya veremos. Al principio estaba muy nerviosa, tenía un nudo en el estómago y todo, pero por suerte mi entrevistador me pareció una persona muy amable y yo, como soy bastante extrovertida, pues al poco ya me sentí bastante cómoda. Me lié a hablar, hablar y hablar: les preguntaba cosas sobre la organización de la empresa, cómo funcionaban los proyectos, dudas en general... No sé, quizás me pasé de preguntona, o quizás eso les hace pensar que tengo mucho interés...

Básicamente, fui yo misma. Mi intención era mostrarles quién soy, cómo soy y qué puedo aportarles. Espero haberles dado una buena impresión y que al final todo vaya a buen puerto. Lo peor que tienen las entrevistas es que, una vez sales, te pones a pensar y dices: "Uy, eso no lo tendría que haber dicho... se me ha olvidado comentarles esto... ¿qué habrán pensado cuando dije esto?".

Ahora solo queda esperar. Tengo la satisfacción de haber llegado hasta la entrevista: sé que he hecho todo lo que he podido, todo lo que estaba a mi alcance. Espero que "todo" sea suficiente para formar parte del equipo. Ojalá pueda volver a escribir una entrada diciendo que me han contratado.


Actualizado 11 de mayo: aquí podéis leer el resultado.

martes, 22 de febrero de 2011

El encargo que no fue

Hace unas semanas os expliqué que por fin iba a tener mi primer encargo remunerado. Pues bien...


Un día antes de recibir el encargo, me llegó un mail diciéndome que había habido un "cambio de calendario" (¿?) y que al final el encargo de 9000 palabras se quedaba en... 200, más o menos. Nunca llegué a recibir ni esas 200 palabras.

¿Qué ha pasado? ¿Esas palabras de repente han dejado de existir?

Me ha sabido mal porque el encargo me lo propusieron con dos semanas de antelación, y ese tiempo lo pasé preparándome todo lo que pude: busqué información sobre la empresa, me bajé el programa que querían que usara para traducir, me miré manuales, lo trasteé... hasta me hice un glosario...

Al final, nada. Bueno, he aprendido un nuevo programa que no conocía.
Había oído que con los clientes a veces pasan cosas extrañas: que se retrasan en enviarte el encargo, que tardan en pagar, que no te pagan... ¿pero que de repente el encargo deje de existir? Eso sí que no me lo esperaba.

A ver, lo más seguro es que hayan encontrado otro traductor que se lo hacía más barato. Debería estar agradecida de que al menos hayan avisado de este cambio de planes, ¿no?...

En fin, un pequeño chasco. Solo espero que pronto me llegue algún otro encargo para estrenarme de verdad. ¡O mejor, que alguna de las miles de empresas a las que he enviado el CV me contesten! ¡Hay que tener fe!

jueves, 10 de febrero de 2011

Atención telefónica: manual de supervivencia

Señores, esto no tiene nada que ver con la traducción... pero he pensado en compartir mi experiencia como telefonista, ya que creo que os puede resultar de utilidad.

Llevaré algo más de dos meses trabajando en atención telefónica. Sí, de la incompetente esa que no sabe solucionar tu problema y que se pasa el día limándose las uñas.

Problem?

En este poquito tiempo, me han gritado, me han insultado y hasta me han amenazado con denunciarme... Es un trabajo gratificante como de los que ya no quedan.

Así que he decidido crear este manual de supervivencia, una guía para aquellos que alguna vez tengan que enfrentarse a la atención telefónica... Vamos, para todos.

Antes de llamar
Cuando te dispongas a llamar a los servicios de atención al cliente, prepara antes las siguientes armas:
- La última factura (luz, gas, teléfono... de lo que sea que vayas a llamar).
- Papel.
- Boli. A ser posible, que pinte.

Para evitar problemas, lo ideal sería que nos llamara el titular del contrato o, en su defecto, un familiar directo (padres, hijos o cónyuge). Para la mayoría de empresas, no valdrán ni nietos, ni primos, ni inquilinos... Aunque puedas facilitar todos los datos del titular, da igual, no pasarás la política de seguridad y no te darán información.

¿Y por qué no me atienden si llamo de parte de mi vecino y él me ha dado todos los datos?
Porque cualquier persona podría haberle birlado la factura a tu vecino y tener los mismos datos que nos vas a dar tú.
Pues cuelgo y volveré a llamar haciéndome pasar por él/por pariente cercano.
Me imagino que la mayoría de gente hace eso. Pero piensa una cosa: si suplantas la identidad de alguien para causarle un perjuicio, puedes tener muchos problemas. Ese alguien puede enterarse, la empresa tendrá la llamada grabada y "te vas a ver en un follón que no sabes ni dónde te has metío".

Muy bien, supongamos que eres el titular de un contrato, tienes la última factura, papel y un boli que escriba. Te dispones a llamar... ¡pero alto! Antes de nada, localiza la siguiente información que seguramente te preguntarán:
- Número del contrato.
- Nombre completo.
- DNI.
- Dirección / Teléfono.

Si tienes todo esto ya localizado, felicidades: te acabas de ahorrar dos minutos de llamada.

Durante la llamada
Supongamos que te atiende un amable contestador y esperas... y esperas... y pasan los minutos... y sigues esperando... Te vas cabreando poco a poco. Y esto es lo que se encuentra la persona que al final te atiende:

¡Hombre, menos mal! ¡Llevo un cuarto de hora en el teléfono, por fin me lo cogéis! Es que hay que ver, menudo servicio, blao blao blao...
Mal. Estás perdiendo minutos en hacer la gestión, y te estás quejando a la persona que no tiene culpa. El telefonista está literalmente pegado al teléfono: en cuanto la persona anterior cuelga la llamada, automáticamente sale la siguiente. El asesor no te mantiene a la espera porque le apetece. Si quieres maldecir a alguien, maldice a esa gente que se está media hora para cualquier gestión, que te explica su vida, que no tiene nada preparado, que no sabe ni lo que quiere... Aunque también tienes la opción de llamar a otra hora, cuando supongas que no hay tanto tráfico de llamadas: por la mañana temprano, a mediodía, casi a la noche... Muchos servicios de atención al cliente están activos las 24 horas. Hagamos uso de esta flexibilidad cuando sea posible.

Bien, supongamos que vamos a hacer la gestión. Ten muy claro qué es lo que quieres: ¿te han cobrado dos veces la misma factura? ¿Vas a cambiar el número de cuenta? ¿Quieres información sobre alguna oferta? Se preciso, no divagues, no le expliques tu vida al asesor.

Seguramente, lo primero que te pedirá el asesor es tu número de contrato o tu DNI. Da los números poco a poco, porque hay que apuntarlos. Mucha gente los dice de corrido y tenemos que pedirles que repitan, porque no da tiempo a anotarlos. Tampoco es buena idea decir tu DNI así: veintiocho millones doscientos cuarenta y siete mil trescientos sesenta y cuatro. Es mejor decir los números de uno en uno (dos, ocho, dos, cuatro, tres, etc.) o de dos en dos (veintiocho, veinticuatro, cuarenta y tres, etc.).
Por cierto, cuando digáis la letra del DNI, decid "A de Alicante", "B de Barcelona", "C de Cuenca"... Es muy común confundir una letra por otra.
Para los catalanes: si el asesor se equivoca al apuntar los números, eso es porque en catalán algunos suenan muy parecidos, como cinc y sis. Repetid el número otra vez en castellano, que se diferencian mejor.

Ah, si llamáis para dar una dirección diferente, por ejemplo para que os envíen las facturas a otro sitio, decid también el nombre despacio. Hay calles con nombres muy raros y el asesor puede equivocarse. Si os pide que lo deletreéis, hacedlo así: "Alicante, Lugo, Cuenca, Oviedo, Roma, Cuenca, Oviedo, Navarra"... ALCORCÓN. Así seguro que lo apuntan bien. Este consejo lo digo especialmente para aquella gente que tenga un acento muy fuerte, como por ejemplo los andaluces. Es muy posible que acabes hablando con una persona que no está acostumbrada a tu manera de hablar, así que la comunicación se puede entorpecer.
Ah, y no te olvides del código postal, la población y la provincia. Mucha gente supone que está hablando con un vecino y dice "De aquí, de San Cristo de la Mesilla", y el asesor piensa "¿Y dónde leches estará eso?".

Es muy importante que dejes hablar al asesor: él te informará de todo lo que quieras, si sabes preguntarle. Apunta todo lo que sea necesario para entender lo que te está explicando (ahí es cuando la mayoría de bolis no funcionan, mejor probarlos antes). Sobre todo, no le interrumpas. Si tienes dudas, plantéalas al final, no en medio de la explicación.

En el caso de las reclamaciones: todas tienen un número. Si llamas para preguntar por una reclamación que has hecho, da simplemente el número, no hace falta que expliques todo de nuevo, ya está apuntado de antes. Si no tienes el número, no pasa nada: las reclamaciones están asociadas al contrato, el asesor la encontrará con que le digas "llamé tal día para poner una reclamación".

Una recomendación: intentad llamar desde un teléfono fijo. Muchas veces, los móviles no tienen buena cobertura y tardamos más en entender lo que nos está diciendo el cliente que en gestionar lo que quiere.

Cuando el asesor no puede ayudarte
Hay veces que la gente pide cosas que realmente no podemos hacer, o información que no tenemos.
Por ejemplo, si a uno le cortan el suministro por impago, quiere que vayan YA a devolvérselo. Nosotros solo podemos hacer la petición de que vayan, y podemos darte un margen de tiempo aproximado de cuándo se hará la gestión. Que vayan antes o después depende de los técnicos, de la zona donde estén, etc. Ahí es cuando mucha se queja del mal servicio y tal, y tu piensas "Haber pagado...".
Recuerda: el asesor pone en marcha las peticiones y reclamaciones para que se encarguen otros departamentos. El tiempo que pase entre que tú pides algo y se realiza no depende de nosotros.

También pueden pasar otras cosas que enfadan mucho a los clientes, como un cambio de normas. Imagínate que antes tu pareja estaba autorizada a, no sé, a hacer cualquier gestión en tu nombre. Y de repente, un día llama y le dicen que ya no puede. "¿Y por qué, si lo he hecho toda la vida así?". Muchas veces, el asesor no sabe la respuesta al "¿Y por qué...?". Simplemente nos dicen que las cosas ahora se hacen de otra manera y punto. Cuando se dan estas situaciones, la persona que llama suele pasarse entre tres y cinco minutos quejándose, pero realmente no se puede hacer nada para solucionarlo, ni se hacen excepciones.

Otro caso muy común: la persona que llama se empecina en algo y no hay quien la saque de ahí. Si quieres hacer alguna gestión, el asesor te dirá todas las maneras posibles de hacerla. Pero no te emperres en algo que no puede ser, en un "yo quiero hacerlo así", porque no podrá ser. Cada compañía tiene sus normas y gestiona las cosas como bien le parece. Nosotros solo podemos informar de las vías que hay para solucionar algo, y tú eliges la que más te conviene. En este punto mucha gente empieza una discusión que no la llevará a ninguna parte. Si te enfadas mucho, lo mejor que puedes hacer es, simplemente, cambiarte de compañía.

Ahora voy a centrarme en los casos que más se ven:

¡Me habéis cortado el suministro de X! ¡Cabrones! ¡Os voy a denunciar!
Si te han cortado el suministro, lo más seguro es porque no pagas. Para que la empresa te devuelva un suministro, tendrás que pagar todo lo que debas primero.
Si el corte ha sido un error, no hay más que dar el número de tu contrato y hacer la reclamación para que te lo devuelvan. Y si ese error te ha causado un perjuicio económico, puedes pedir una indemnización.
Ojo: en estos casos, tanto en cortes justificados como no, divagar y maldecir es lo más común. Por favor, intenta controlarte, recuerda que la persona con la que hablas no tiene culpa, ni tiene un botón para devolverte el suministro. Todo tiene su proceso.

¡Me habéis cortado el suministro de X sin avisar!
Cuando las empresas van a proceder a cortar un suministro importante (agua, luz, etc.), suelen enviar cartas certificadas, por lo que es casi imposible que no recibas el aviso. Si es el caso, siempre puedes poner una reclamación.

¡Esta factura es muy cara! ¡Es que no tenéis vergüenza, sangrando a la pobre gente!
Si estás disconforme con alguna factura, lo mejor que puedes hacer es mirar por internet a ver si hay otras tarifas que se ajusten más a lo que necesitas.
Si te han cobrado más por error, como a veces pasa con la luz o el gas, antes de llamar mira el contador, apunta los números y compáralos con los que salen en la factura. Si coinciden, es que has gastado mucho. Si los números de la factura son superiores, llama y pide que te devuelvan lo que te han cobrado de más.

¡He llamado tres veces y cada vez que me lo cogéis me decís que llame a otro número!
Si ese es el caso, es que has llamado tres veces al número que no es.
Las empresas grandes suelen tener divididos los contratos según sus características, y cada tipo de contrato tiene un número de teléfono diferente, con asesores especializados. A veces también hay números específicos de averías. En las facturas salen los números de teléfonos correctos, así que no sé por qué tanta gente se confunde...

¡Puse una reclamación hace tres meses y aún no me han contestado! ¡Malditos vagos!
Como ya he comentado antes, normalmente las reclamaciones las gestionan otros departamentos, así que no hay nada que hacer. Seguramente, lo máximo que podrá hacer el asesor es añadir un comentario a la reclamación diciendo que has vuelto a llamar, que por favor se den prisa... Pero de ahí a que hagan caso...

1) Quiero hablar con el máximo responsable porque sois todos unos incompetentes.
2) He llamado a antes y quiero hablar con la misma persona.
1) No hay ningún máximo responsable. Si lo hubiera, todo el mundo querría hablar con él, es obvio. Solo puedes hablar con la persona que te atiende en el momento, y esa persona hará las gestiones que sean necesarias. Si tienes la imperiosa necesidad de hablar con alguien que parezca importante, acércate a una oficina... pero lo más probable es que acabes hablando con uno que hace lo mismo que nosotros, solo que cara a cara.
2) No se pueden transferir llamadas a otros asesores. Imaginaos que en toda España hay, no sé, 2000 personas atendiendo a los teléfonos de atención al cliente de esa empresa. ¿Cómo íbamos a localizar al asesor con el que has hablado antes? Probablemente, lo único que sabrás es su nombre de pila, no sabrías ni los apellidos ni si está en Barcelona o en Sevilla. Sería imposible, así que no se hace.

Dame tu nombre, por si tengo que volver a llamar, decirles con quién he hablado.
Esto lo suelen preguntar cuando están ya muy cabreados, pero la verdad es que no sirve de nada.
Si lo preguntáis para volver a llamar otra vez y quejaros por la atención que os ha dado tal asesor, la mejor información que podéis aportar es esta: "Llamé el día X a las Y horas. La persona que me atendió fue grosera". De este modo, si haces una reclamación, la empresa podrá localizar la llamada, saber quién habló contigo y tomar las medidas necesarias.

No puedes hablar con el titular, lleva 25 años muerto.
Aluciné la primera vez que me pasó esto. Llamaba la nieta: el titular y todos los familiares directos estaban muertos. Como la política de seguridad es la que es, cuando se dé el caso de que quieras gestionar algo de un titular fallecido, lo mejor que puedes hacer es ir a una oficina de la compañía.
Y, cuando esté todo solucionado, hacer un cambio de nombre. Facilita mucho las cosas que el titular siga respirando.

Especial: propietarios e inquilinos
Como ya he dicho antes, muchas empresas querrán que llame directamente el titular o un familiar directo. Esto no incluye la relación entre propietarios e inquilinos.
Para que no haya problemas, es muy importante que, cuando entre un inquilino, llame a las compañías para cambiar de nombre los contratos. ¿Para qué? Por ejemplo, para cuando haya deudas. Las empresas reclaman las deudas a los titulares del contrato. Por lo tanto, si el inquilino deja deudas, no irán a buscar al propietario. Pero si el propietario es el titular, lo irán a buscar a él. La persona titular es la última responsable, así que mucho cuidado con esto.
También es útil cambiar de nombre para hacer cualquier gestión. Por política de seguridad, las empresas no facilitan datos a personas ajenas al titular, así que si llama un inquilino para, por ejemplo, pagar una factura, seguramente no podrá hacerlo si el titular es el propietario. Tampoco podrá pedir modificaciones del contrato ni poner reclamaciones.

Sobre los asesores
A modo de extra, añado aquí algunas cosillas que estaría bien que la gente tuviera en cuenta cuando llama a este tipo de servicios. Lo sé, nadie lo va a tener en cuenta, pero bueno.

- Recuerda: estás hablando con una persona. Mucha gente, mucha más de lo que me esperaba, se envalentona mucho al no estar hablando cara a cara, y te pone a caer de un burro sin despeinarse, normalmente por cosas de las que no tienes ninguna culpa.

- Cuando llamas, puede que hables con alguien que es su primer día de trabajo, o que lleva 6 o 7 horas pegado al teléfono escuchando de todo. Los que trabajéis de cara al público lo sabréis: cuanto más rato llevas, más pesado se te hace todo. No sé si telefonista se consideraría "cara al público", pero desde luego se puede comparar. Intentad ser comprensivos, no somos máquinas.

- Procura evitar llamar a las horas en punto. Llama cuando falten cinco minutos para la hora en punto, o cuando ya hayan pasado dos o tres minutos. Esto es por los cambios de turno: si me entra una llamada a y 59, tengo que atenderla, aunque yo me vaya a en punto. Y si la llamada se alarga 5, 10 o 15 minutos... pues ese tiempo que salgo tarde, y que nadie me paga. Pensad que no es como otros trabajos: si vas a una gasolinera cuando están cambiando el turno, tienes que esperarte. Si vas a la cajera de un súper y está a punto de cerrar caja, te lo dice y vas a otro sitio. Aquí no podemos hacer eso, no podemos decirle al cliente "Mire usted, es que yo me voy ya, llame ahora otra vez que le atenderá un compañero".

- Otra cosa frecuente: errores con el sistema. Os lo juro, existen: se cortan las llamadas, de repente a nadie le funciona el programa informático o a la persona que llamas se le cuelga el ordenador. No es que el asesor no te quiera atender (¡es su trabajo!), sino que no puede. Te recomendará que llames  más tarde, claro. Evita cagarte en sus muelas y te ahorrarás unos cuantos minutos de llamada.

- Cuando están haciendo la gestión, es posible que vayan muy lentos. Sobre todo, no cuelgues, porque si cuelgas la llamada, entrará otra nueva, y el asesor no tendrá otro remedio que cancelar todo lo que ha hecho y atender al siguiente cliente. Ah, normalmente, cuando el asesor va muy lento, es por dos motivos: o bien es su primer día, o los programas funcionan mal. Paciencia con ambas cosas, no queda otra.

- La musiquita de espera tiene una razón de ser: está mal estar mucho rato en silencio mientras hacemos la gestión, porque el cliente puede pensar que no se le está haciendo caso. Así que lo mejor es poner la musiquita mientras trabajamos. Si tardan mucho en retomar la llamada, será porque el ordenador no va bien o porque la gestión es muy larga. No os imagináis la de cosas que hay que completar para la gestión más simple.

Observaciones curiosas
Durante este tiempo, he hablado con gente de casi toda España, y me he fijado en algunas cosas que nos diferencian:
- El andaluz, para dar su carné de identidad, casi siempre dice "X millones" y luego el resto de números como si fueran sueltos. En el resto de España, la gente suele decir los dos primeros números como decenas.
- A los catalanes les gusta ir al grano. Mucho. Tanto, que a veces les quieres explicar algo más y ya han colgado.
- Los madrileños y los catalanes tienen algo en común: enfadados, acojonan mucho. Y son los más tiquismiquis.
- Los andaluces son los más comprensivos. Se lo toman todo sorprendentemente bien. Quizás esto es solo la impresión que me da a mí por el acento tan simpático que tienen.

Y bueno, hasta aquí el manual de supervivencia. Espero que estos consejos os sirvan para cuando tengáis que llamar a algún servicio de atención telefónica. Creo que siempre es interesante ver estas cosas desde "el lado oscuro".
¡Y, por favor, dejad de acordaros de nuestras madres! :P

lunes, 7 de febrero de 2011

Manterse activo

Hoy me apetece explicaros qué tal va mi acenso al poder camino hacia la traducción.

El 2011 ha empezado mucho más activo de lo que me podía imaginar. No os engañaré, poco dinero voy a ver, pero bueno, mi CV va a quedar bastante más bonito cuando acabe los proyectos que tengo entre manos.

Os voy a contar un poco en qué estoy metida ahora.

Primero, en la fan translation de Tales of Vesperia para Xbox 360, con el grupo Tales Translations. Igual que hice con el Tales of the Abyss, estoy colaborando con la traducción, pero de una forma bastante diferente. En el proyecto Vesperia me metí cuando ya estaba muy avanzado, porque yo no tengo Xbox 360 y tardé mucho en conseguir jugarlo. Por lo tanto, no he podido participar en el proceso de decidir la terminología ni nada parecido, y gran parte de la traducción ya estaba hecha cuando llegué yo. Así que bueno, mi colaboración en este proyecto dudo que llegue a un miserable 10%, siendo generosos... ¡Pero bueno! En un proyecto tan largo, un 10% no está nada mal.

Segundo, la traducción de un videojuego indie para PC. Esto me pilló durante las dos semanas de descanso que le dimos al Vesperia. Este proyecto, al que tengo pensado dedicar una entrada cuando esté publicado, será un traducción íntegramente mía. Otra persona hará la revisión, pero aún así, será el primer juego que habré traducido del todo yo sola.
A pesar de ser un juego indie, tiene bastante texto porque es una aventura gráfica, y además es de humor... Vamos, que me ha dado unos dolores de cabeza impresionantes con los chistes, los dobles sentidos, los juegos de palabras y las referencias culturales. Estoy intentando mantener el nivel de humor lo máximo posible, así que espero que el resultado esté a la altura.

Tercero, un pequeño proyecto de dos semanas que empezaré el próximo miércoles. Será una traducción de un programa informático y, ojo, ¡veré dinero! Será mi primera traducción pagada. Esto ya sí que me da un poco más de respeto. Los otros proyectos los hago porque me apetecen, me lo paso bien y así no me oxido (aunque también me esfuerzo al máximo con ellos). Pero este es para un cliente "de verdad", para un público "de verdad"... Por otro lado, tendré que utilizar el programa de traducción Passolo, del cual no conocía ni el nombre hasta que me pidieron esto... Lo he estado trasteando y tiene pinta de ser un muy buen programa, creo que no me dará demasiados problemas. Aún así, asusta un poco hacer tu primera traducción con un programa que no tienes de por mano.

Vamos, que entre pitos y flautas, me paso todos los días traduciendo. Por otro lado, sigo con el trabajo de media jornada como telefonista (del cual también estoy preparando una extensa entrada, aunque no tenga nada que ver con el blog...). A pesar de todo, sigo esperando mi oportunidad para ser traductora en alguna empresa... o si no, al final tendré que ponerme de autónoma, cuando haya ahorrado lo suficiente.

La esperanza no la pierdo, eso seguro, y estando tan activa me hace estar también mucho más optimista respecto a todo. ¡El día que me paguen todo lo que traduzco, me haré de oro! Así que, como he puesto en el título de esta entrada, manteneos activos en vuestro campo, aunque sean pequeños proyectos de vez en cuando. Van genial para sentirse bien con uno mismo :)

miércoles, 19 de enero de 2011

La libreta de Drake

Durante las pasadas Navidades, estuve jugando al grandioso Uncharted 2 (en el cual, por cierto, conseguí los 100 tesoros).

Y en esto que jugando... me surgió la duda que os voy a plantear a continuación.

Os cuento un poquillo: en el juego eres Nathan Drake, un cazatesoros, y en algunos puntos de la aventura te encuentras puzles que tienes que solucionar con la ayuda de una libreta.

A continuación os dejo unas cuantas hojas de uno de los puzles, y os cuento la situación: Drake se encuentra en una sala con unos murales, unos objetos por el suelo y unos símbolos en la pared (vídeo, por si queréis verlo, minuto 2:54). El puzle es poner cada cosa con lo que le corresponda. Y esta es toda la información que tienes:





Bueno, sin duda, cualquier persona un poquito avispada habrá visto la relación de los colores: símbolo, forma y animal del mismo color. ¡Pero, ah-migos, no todo el mundo es avispado! Quizás a la gente menos observadora le vendría bien tener los textos en su idioma, ¿no?

Quizás este puzle no es muy complejo, pero el jugador que no sepa inglés no podrá apreciar estas otras páginas:



Cierto, no son más que tonterías que se apunta el protagonista, pero tienen su gracia y es una pena que se pierdan. Creo que, tan solo viendo estas dos últimas capturas, ya os podéis hacer una idea del tipo de personaje que es... ¿no estaría bien que los jugadores que no sepan inglés también las pudieran disfrutar?

Ahora bien, la pregunta es... ¿qué se puede hacer con esta libreta? No es un menú, no se puede editar como otros textos... ¿Qué hacemos? ¿Subtítulos que aparecieran cuando se abre la libreta? No tiene sentido, no se sabría a qué corresponde cada cosa... ¿Subtítulos que aparecieran encima del texto en inglés? No sé, sería cutre a morir... ¿Y acaso se puede hacer alguna de las dos cosas? No sé yo...
¡Y otra cosa! El idioma del juego se puede cambiar a unos cinco o seis diferentes... ¿crear una libreta en cada idioma?

Ya os digo yo lo que se hizo en su momento: nada. Realmente, no le veo ninguna solución viable. ¿Y vosotros? ¿Qué creéis que se podría hacer en una situación así?

viernes, 7 de enero de 2011

La conferencia de videojuegos

Ha pasado más de un mes desde la First International Conference on Translation and Accessibility in Video Games and Virtual Worlds. Fue los días 2 y 3 de diciembre, en la Universidad Autónoma de Barcelona. He preferido dejar reposar esta vivencia antes de escribir nada sobre ella, porque si hubiera escrito en su momento, solo hubiera dicho que todo fue maravilloso.

Lo gracioso es que, pasado un mes, sigo pensando que todo fue maravilloso.

Antes de nada, quiero compartir artículos de otros asistentes, porque no hay nada peor que tener una única opinión al respecto:

Oliver Carreira en "La Paradoja de Chomsky".
Curri Barceló en "Localización y testeo con Curri".
Kel Smith en "Anikto".
Álvaro García en "Traducistes".


Oliver hace un completísimo análisis de todas las conferencias a las que asistió, mientras que los demás narran su propia experiencia. Aunque me vaya a repetir, yo haré lo mismo. 

Lo primero que me sorprendió al llegar fue la poquísima gente que éramos. Nunca había asistido a una conferencia (voluntariamente), así que me esperaba una marabunta de traductores, pero creo que, así a ojo de buen cubero, no éramos más de... ¿ochenta? ¡Yo esperaba que no cupiésemos en la sala! 

Otra cosa que me pareció curiosa fue ver que no todos éramos traductores: varios de los ponentes explicaron otros aspectos relacionados con el desarrollo de videojuegos, pero teniendo en cuenta la accesibilidad. Realmente, de traducción en sí solo fue parte del segundo día. Sin embargo, la mayoría de las conferencias me parecieron muy interesantes, como la de José Manuel Bidegain sobre las dificultades que pueden tener los daltónicos al jugar a videojuegos, o la de Minako O'Hagan, sobre el estudio de las emociones que producen los videojuegos.

Para mí, lo mejor fue conocer a varios twitteros (y no twitteros) en persona. Ir viéndolos llegar y pensar: "Este es tal, este es cual...". Empezar a hablar con uno, con otro... Tuve suerte y toda la gente con la que hablé fue muy amable y abierta. El ambiente de la conferencia fue inmejorable. Además, la noche del primer día fuimos todos a cenar a un restaurante de Barcelona, y algunos luego nos fuimos a tomar algo. ¡Así que tiempo de socializar hubo de sobras!

El segundo día me tocó presentar a mí. Estaba un poco nerviosa (miento, estaba histérica), pero creo que al final no me salió nada mal: el público rió cuando tenía que reír y, creo yo, conseguí mantenerlos atentos a lo que les explicaba. Esa era la parte que más miedo me daba: el pensar que no les pudiera interesar lo que tenía que contarles. ¡Pero parece que les gustó! Dejo aquí el link a mi presentación, por si alguien quiere verla.

Ya al final de la conferencia, aproveché para hacer un poco de spam y repartir algunas tarjetas. No sé si al final servirá de algo, pero oye, qué importante me sentí en el momento de "Toma mi tarjeta..." :P.

No hay mucho más que decir que no se haya dicho ya en otros blogs. Me encantó la experiencia, me encantó la gente. ¡Pienso repetir, ya te digo! ¡Y espero que alguno de vosotros se anime!

Por cierto, si alguien quiere dar alguna vez una conferencia, le recomiendo que, como mínimo, se lea este post en "Algo más que traducir" sobre el libro "Presentation Zen". Había algunas presentaciones que... bueno, podrían haber estado un poco mejor montadas, desde el punto de vista estético (y funcional también...).

Desde aquí, me gustaría dejar un último mensaje a la organización del evento: si puede ser, la próxima conferencia... ¡que sea en primavera! ¡Que hacía un frío bestial esos días!