jueves, 23 de septiembre de 2010

La felicidad de un "no"

Mi cabezonería innata me impide rendirme, y ahí sigo, buscando ese primer empleo que tantísima ilusión me hace. Os voy a contar las cosas que he ido haciendo y que creo que, de un modo u otro, me han podido ser útiles.

Me pasé un día entero actualizando mis perfiles en ProZ y LinkedIn, y los conecté entre ellos. Ambos perfiles me los hice hace tiempo y los tenía bastante abandonados... y la verdad es que me costó lo mío ponerlos al día.

Lo malo es que aún no he podido completar algunas casillas debido a mi falta de experiencia. Por ejemplo, ProZ tiene una sección de "Professional history", donde puedes poner una traducción de muestra. ¿Qué podría poner yo ahí? ¿Un trabajo de clase? ¿Una de mis fan translations? Quedaría un poco cutre, y más habiendo 2.214 traductores inglés-español ya registrados, la gran mayoría con un montón de años experiencia.
Esta web también tiene una sección llamada WWA ("willing to work again"), donde se muestran los clientes satisfechos con tu trabajo. Realmente útil si tienes clientes, pero en mi caso, esto se queda en blanco (de momento).

Respecto a LinkedIn, pone que tan solo he completado un 25% de mi perfil... y he puesto todo lo que puedo poner sin inventarme nada. Añadir un puesto de trabajo sería un 25% más, pero claro, ahora no tengo trabajo. Imagino que añadir un puesto de trabajo anterior sería otro 25%, y más de lo mismo. Recomendaciones no puedo pedir. Bueno, podría pedírselas a mis profesores o a mis compañeros de clase, pero sería como hacer trampas, así que prefiero no hacerlo...

El resultado: ambos perfiles, aunque los he completado lo máximo que he podido, quedan bastante discretitos. Pero bueno, lo importante es tenerlos al día, que se note que si están algo vacíos no es por dejadez.

Por otro lado, también estoy registrada en otras webs de empleo como son Infojobs, Jobisjob, PrimerEmpleo o Top Languages Jobs, de la que ya os hablé en una entrada anterior.

En Infojobs tengo dos currículums, uno donde detallo toda mi formación y mi experiencia como fan translator... y otro donde no tengo tantos estudios, pero sí tengo más experiencia laboral: en una gasolinera, en una panadería... varios trabajos temporales de verano. Tener más de un currículum es algo bueno, así puedes elegir cuál enviar a cada oferta según el tipo que sea.

Jobisjob es como un punto de encuentro de todos los trabajos que se ponen en las webs de empleo más famosas. Hay muchísimas ofertas de todo tipo, así que no está de más estar al loro allí también. Ahora, hay que tener en cuenta que son sólo ofertas del Reino Unido.

Por su parte, Primer Empleo es una web pensada para estudiantes, recién licenciados y, en definitiva, gente sin experiencia. Si vosotros también estáis en esa situación, sería buena idea registrarse allí también.

Otra cosa que he hecho ha sido ir de excursión por las ETT de mi ciudad. Dudo que de ahí me salga nada relacionado con la traducción, pero bueno, si sale un trabajo, de lo que sea, es más que bienvenido.

Por último, sigo con mi envío incansable de currículums a empresas. Se me parte el alma cada vez que abro el correo y no hay nada. Además, uno ve cosas muy raras...

Lo normal: lo envías y no te contestan. No sabes si lo han recibido siquiera.
Es un poco feo, la verdad, ya que si una empresa tiene Recursos Humanos, en principio uno cree que tienen gente que se dedica a eso, ¿no? A buscar empleados, a hacer entrevistas... Seguramente, estos empleados tienen otras muchas funciones, ¿pero tantísimo cuesta contestar a los correos que llegan? Aunque sea para decir: "Gracias, tenemos tus datos, cuando salga algo que coincida con tu perfil te avisamos". Eso puede ser perfectamente una plantilla que podrían enviar sin modificar ni nada... Les llevaría 10 segundos.

Lo raro: lo envías, te hacen una prueba, "ya te avisaremos"... y nunca te avisan. Esto es lo que me ha ocurrido a mí. La historia fue así:
- Encontré una oferta muy interesante y me apunté.
- Al poco tiempo me contestaron y me hicieron una prueba.
- Pasaron como dos semanas. Les envié un correo: "aún no tenemos nada". A esperar.
- Pasan otras dos semanas. Empiezo a sospechar que han fichado a otra persona. Les envío un correo preguntando: "tu prueba aún no está corregida, pero no te preocupes, que si nos decantamos por otra persona, te avisaremos". ¿Aún no está corregida? Señores, ha pasado un mes... Yo, por mi parte, empecé de nuevo a buscar otras ofertas.
- Pasan otras dos semanas. Les envío un correo, donde les digo que si ya han cogido a otra persona, que se guarden mis datos por si surgiera cualquier otro puesto que fuera acorde conmigo. No llega la respuesta.
Y ese mismo día veo que la misma empresa ha puesto el mismo anuncio de hacía casi dos meses en la misma página web buscando exactamente lo mismo. "Mismamente".
- La cara de idiota que se te queda es indescriptible. No entiendes nada. Supones que no has pasado la prueba, pero a la vez deduces que la empresa tiene muy mala leche al no decirte nada. Pero a la vez, ¿supones que nadie ha pasado la prueba? ¿Cuánta gente podría haber pedido el mismo puesto? ¿Diez, veinte, cien personas?
- Resultado: no sabes nada, te das por vencido y te buscas las habichuelas por otro sitio. Pero te queda esa espinita de "y si...". También te pasa por la cabeza: "¿Me habré pasado de "cansina"? ¿Hubiera sido mejor no enviar tantos mails? Pero yo quiero que vean que estoy muy interesada en ese trabajo... ¿pero y si ahora piensan que soy una pesada?".
Me gustaría mucho conocer el funcionamiento de las empresas para no tener tantas dudas.

Lo extraordinario: un compañero traductor y completo desconocido, a través de Twitter, me pasó una oferta de trabajo que él había dejado pasar. Yo, alucinada y agradecida a partes iguales, envié mi currículum a la empresa. Atención: me contestaron a los 8 minutos. Me dijeron: "Ahora mismo no tenemos vacantes para este puesto, pero nos guardamos tus datos por si surgiera algo. ¡Gracias por interesarte en nuestra compañía!".
A esto me refiero con el título de este post. Esta compañía se tomó dos minutos para leer y contestar mi correo. Me hicieron feliz a pesar de que la respuesta fuera un "no". O al menos, un "no, de momento".

Me pregunto por qué el resto de empresas no tienen esa consideración con los posibles trabajadores. ¿Les llegarán a diario tantísimos correos que será inhumano leerlos y contestarlos todos? ¿Se guardarán los currículums que les llegan?
De todos los correos que he enviado pidiendo trabajo, me pregunto cuántos habrán acabado en la carpeta de "eliminados", y yo sin saberlo.

Bueno, no me desanimo. Al final alguien me dirá que tiene un trabajo para mí. No sé si esto se llama tener fe, ilusión, optimismo... o si simplemente soy una ingenua. De aquí a un tiempo lo sabré.

martes, 21 de septiembre de 2010

Analizando la traducción: Persona 3

Hoy os voy a hablar de la traducción de uno de mis juegos preferidos: Persona 3 (PS2 y PSP). Y no de su traducción al castellano, que no la hay, si no de la traducción al inglés.

Primero, os daré un poquito de contexto para que entendáis mejor lo que quiero explicaros: Persona 3 es un RPG en el cual eres un estudiante y matas monstruos. Hasta aquí, todo normal. Sin embargo, tiene ciertos puntos que lo diferencian del resto de videojuegos del género: en Persona 3, la acción discurre día a día. No es una serie de pantallas, ni la historia avanza de manera corriente. Eres un estudiante, vas al colegio, vas haciendo amigos, te vas a jugar a las maquinitas y, cuando te apetece, vas a matar monstruos... Se podría decir que es una especie de "simulador de vida estudiantil", con tus rutinas y tus límites... Y dentro de estos límites, tienes libertad para hacer prácticamente lo que quieras.
Otro punto singular de este juego es que vas haciendo amigos, y cada amiguito tiene una manera de ser, una forma de hablar... incluso puedes echarte novio/a, o los puedes cabrear. Aquí es donde su traducción al inglés te deja asombrado. Para mi gusto, es absolutamente genial.

Es un juego muy entretenido, muy largo, con una trama excelente... Perfecto para los cuatro tarados japonófilos como yo a los que aún nos molan las batallas por turnos. Y bueno, como somos cuatro y el juego es larguísimo, pues imagino que por eso no llegó a localizarse al castellano. Una pena, ya que si no tienes buen nivel de inglés, no puedes disfrutarlo. Dejo esta imagen como ejemplo: alguien que no sepa inglés bien, a parte de no enterarse demasiado, no creo que supiera qué respuesta es "sí" y qué respuesta es "no".


Resumiendo en una frase, Persona 3 es el juego que hace que pegarse tiros en la cabeza sea lo más divertido del mundo.


Bueno, ahora sí, voy a hablaros de su traducción, ya que tiene varios puntos que me parecen muy interesantes.
Lo primero que llama la atención de este juego es que, aunque está traducido y doblado al inglés, mantiene las formas de tratamiento japonesas: -san, -chan, -senpai, etc.


A mí simplemente me hizo gracia el detallito: me gusta todo lo japonés y ya sabía el significado de estas palabras.
Sin embargo, el otro día, jugando con una amiga, me preguntó que qué eran. Me quedé un poco parada, pensaba que todo el mundo las conocía... pero ya vi que no. A veces, cuando tú ya sabes algo, das por sentado que el resto del mundo también lo sabe, pero no es así.

Esta decisión, la de dejar las formas de tratamiento japonesas, tiene a la vez puntos positivos y negativos: a los aficionados al rollo japonés nos gusta, es ese detalle friki que normalmente se elimina en las traducciones. Sin embargo, la mayoría de gente no sabe qué significado tienen estas partículas, así que probablemente les entorpece la lectura y el conjunto les suena raro.


Otra curiosidad es la nula adaptación del contenido. Cuando tu personaje va a clase, de vez en cuando ves las explicaciones de los profesores, y claro, en un instituto japonés estudian literatura japonesa, historia de Japón... Y lo peor de todo es que te de vez en cuando los profesores te hacen preguntas y, si contestas bien, te dan puntos y te haces "popular".
Pero claro, ¿qué europeo o americano corriente sabría decirme el año en el que empezó la era Sengoku? Por mucho que te den opciones, contestas a voleo. Quizás ese tipo de preguntas no suponen ningún problema para el usuario japonés, pero vamos, en occidente normalmente no tenemos ni idea.


Los traductores podrían haber optado por adaptar ese contenido y cambiar las preguntas por otras. Hubiera sido una opción, pero sin embargo, yo creo que dejarlas tal cual salían en japonés fue una buena idea: si ya decidieron dejar las formas de tratamiento japonesas, no tendría sentido que en un instituto de Japón preguntaran la guerra civil americana o literatura europea, ¿no? O adaptamos todo, o no adaptamos nada. Por otro lado, el juego es tan japonés (no solo por su contenido, sino también por su estética), que una adaptación excesiva hubiera sido contraproducente. Bajo mi punto de vista, el juego perdería parte de su encanto.

El último punto que me gustaría comentar es un personaje concreto: Bebe, un estudiante francés de intercambio, fan de Japón y que, obviamente, tiene mucho acento. Me pregunto cómo lo harían en japonés para darle acento, pero en inglés les quedó clavado y hace muchísima gracia.
En el texto traducido, a parte del acento, Bebe va metiendo por medio palabras en japonés y, al lado, las dice en inglés. Imagino que esta técnica de traducción aún no tiene nombre, pero me pareció absolutamente cojonuda porque al personaje le va al pelo. A mí, no se me ocurre una opción mejor.


Otro detalle que me pareció simpático es el que se ve en la siguiente imagen: en una escena, Bebe pregunta cómo se dice "adiós" en japonés... y tienes varias respuestas. Le digas la que le digas, él te cree y, cada vez que se despida de ti, lo hará con lo que le hayas contestado. Así que, según lo que elijas, puede que en lugar de decir "adiós" te esté diciendo "te quiero". Pero claro, el chiste se pierde si no sabes japonés...


Sinceramente, a mí no se me ocurre una manera mejor de traducir a este personaje. Le da este toque inocente y fuera de lugar que con una traducción más estándar se hubiera perdido.
Si se hubiera querido domesticar el juego, los traductores hubieran tenido que inventarse prácticamente todo lo que dice este personaje, ya que las referencias a Japón son constantes: a la cultura, a la gastronomía, etc.

Por desgracia, últimamente no hay muchas oportunidades de hacer lo que estos traductores hicieron con Bebe... Con lo que se ha impuesto el doblaje en los videojuegos, ya no queda sitio para estos alardes de imaginación por parte del traductor (antes he comentado que el juego está doblado al inglés, pero los personajes secundarios como Bebe no tienen voz, sólo el texto). En un doblaje, el acento se podría poner, pero por ejemplo no se podría combinar el inglés con el japonés, ya que quedaría demasiado forzado o, simplemente, no cabría en boca. Habría que cortar por algún lado.
O peor, una situación más extrema aún: una escena con Bebe, hablando en inglés con acento francés y subtitulada al castellano. La locura. En unos subtítulos, no podríamos dedicarnos a ponerle acento para no entorpecer: bastante tendríamos ya con el límite de caracteres...

Qué lejos quedan los días en que el acento se lo ponía el traductor y tú le ponías la voz. Sí, soy una nostálgica, pero no me negaréis que hacía más gracia...

Captura de Final Fantasy IX (año 2000).

Básicamente, esto es todo lo que quería comentar de Persona 3. También incluyen de vez en cuando partes en inglés "antiguo", que he comprobado que gente con un nivel menor de inglés no entiende, pero bueno, esto ya no es tan extraño.


Para acabar, quería comentaros que la nula domesticación del juego no debió ser una mala idea, ya que en Persona 4 (PS2) también pueden verse las formas de tratamiento japonesas... e incluso uno de los personajes llama al protagonista "Sensei".

Captura de Persona 4.

¿Radical? Sí, sin duda. Si el juego ya de por sí está pensado para un tipo de público más bien limitado, que la traducción sea tan "rara" no ayudará a las ventas, eso seguro.
Pero bueno, para mí, la traducción del Persona 3 (y, por extensión, la del Persona 4) tiene una frescura y una "autenticidad" que no se suele ver.

Creo que las compañías y los traductores deberían ser más arriesgados en este aspecto. Se tiende a generalizar lo máximo posible, que todo sea lo más cercano posible... ¿y qué nos queda al final? Un producto sin alma, que no pertenece a ningún sitio, tan plano con el que cualquier persona, de cualquier lugar y cultura, se puede identificar. No es esto sea en sí mismo "malo", sino que últimamente parece que da miedo hacer algo que pueda extrañar o sorprender a la gente. Da miedo hacer algo diferente.

Y si un juego no extraña ni sorprende, si un juego no es diferente, ya me dirás tú qué gracia tiene.

martes, 14 de septiembre de 2010

Voy a conseguir mi helado

Ayer me estuve acordando de una frase que dijo una amiga mía hace tiempo: "Cuando a un niño se le cae un helado, para él es el fin del mundo". Y creo que tiene toda la razón del mundo, todo es cuestión de perspectiva.

Desde que acabé el máster, reconozco que he estado dando palos de ciego. No acabo de encontrar mi sitio en el mundo laboral, y por muchos buenos consejos que me den, tengo la impresión de estar frente a un muro infranqueable.

Y es que la situación de hoy en día no ayuda a ilusionarse, con el 40% de los licenciados ejerciendo trabajos que se sitúan por debajo de su nivel de estudios. No es la mejor época para acabar los estudios, desde luego. De hecho, la mala situación económica actual fue uno de los factores que me llevaron a estudiar el máster. Pensé: "Cuánto más preparada esté, más sencillo será encontrar trabajo".

Os voy a contar los pasitos que he dado hasta el momento: lo primero, envié mi currículum a todas las empresas de traducción que conozco. Obviamente, mi currículum es más bien modesto, ya que no tengo ninguna experiencia profesional real. Así que lo que hice fue exponer mi experiencia como fan translator. No sé si esto fue buena idea o no, pero creo que lo positivo de poner esos datos es que se nota que lo que hago me encanta. Si me gusta "trabajar gratis", el día que gane dinero seré la leche.

Ahora, os expongo los resultados: de las numerosas empresas a las que envié el currículum, me ha respondido la escalofriante cifra de... cero. Mi primer helado en el suelo.
Bueno, supongo que hubiera sido un auténtico milagro que, a la primera, hubiera encontrado un trabajillo, así que tampoco desesperé demasiado.

Segundo punto: me registré en la web Top Languages Jobs, un sitio maravilloso de búsqueda de empleo pensado exclusivamente para profesionales de los idiomas. Creo que todos los que estéis buscando trabajo deberíais registraros y mirar allí.
Lo "malo", según se mire, es que todas las ofertas que he visto son en el extranjero. Hay que ser valiente y estar dispuesto a liarse la manta a la cabeza.

Una agencia de traducción se puso en contacto conmigo a través de Top Languages. Atención: me encontraron ellos a mí, yo ni les busqué. Me hablaron de un trabajo en Cork (Irlanda) que tenía muy buena pinta. Yo dije en seguida que me interesaba, y la empresa en cuestión me hizo una entrevista telefónica. Lo malo: no me cogieron. A pesar de que la oferta ofrecía un mes de tipo "cursillo", buscaban gente con un mínimo de dos años de experiencia en el sector y con varios conocimientos que yo no tenía. Otro helado al suelo.

Ahora mismo, estoy pendiente de otra oferta de trabajo. Para esta me presenté yo, hice una prueba de traducción y estoy esperando el resultado. ¿Se me volverá a caer el helado? Yo espero que no, aunque a medida que pasan los días, resulta difícil mantener el optimismo.

Cada vez que se me ha caído un helado, he tenido la sensación de que se acababa el mundo. Que una empresa te diga "no", es como un "no estás a la altura, no vales, no eres útil". Lo peor de todo es que nunca llegas a saber el por qué de ese "no". No es como un examen, que te lo entregan corregido y ves donde te has equivocado. A veces, no puedo evitar recordar esa mítica frase de Homer Simpson, que más o menos rezaba así: "Hijo, por muy bien que hagas una cosa, siempre habrá un millón de personas que lo harán mejor que tú. Así que, ¿para qué esforzarse?".

Pero, como he dicho antes, todo es perspectiva. Cuando perdía mi helado, al poco tiempo encontraba otro que me gustaba más. Creo que, si insisto, al final encontraré el helado perfecto para mí, y lo agarraré con todas mis fuerzas para evitar que se me vuelva a caer. No se ha acabado el mundo en el "no" de unas cuantas empresas. Llegará una que me dé la oportunidad que necesito, y que verá que valgo la pena. Y estoy segura que sucederá lo mismo con todos vosotros. Habrá que esperar, habrá que ilusionarse, desilusionarse y volver a empezar.

Pero, al final, voy a conseguir mi helado. Y vosotros también.

jueves, 2 de septiembre de 2010

Cambio de rumbo

Durante el verano, he tenido tiempo para pensar qué rumbo le quiero dar a este blog.

Existen blogs buenísimos de traductores que llevan años en la profesión, sólo tenéis que echar un vistazo a la pequeñísima muestra que he puesto a la derecha. Ya han hablado de tarifas, de cómo hacerse autónomo, de maneras de documentarse, de cursillos, etc. Básicamente, ya han hablado de todo lo que le puede interesar a un traductor, son gente genial que están al día de todo, que saben de lo que hablan.

¿Qué puedo aportar yo que no hayan aportado ya todas estas personas? Pues creo que algo sí puedo contar. Algo que los demás aún no han hecho. Algo que yo he echado de menos en los blogs. La experiencia vital, la de verdad, su vida.

Siempre me ha dado cosica leer como traductores que ya están "en la cumbre" (léase "trabajando") te aconsejan el camino a seguir. Lo que ninguno creo que ha hecho ha sido explicar ese camino "en tiempo real". Una vez ya han subido la montaña y explican el camino, parece más sencillo. Creo que voy a hacer justo lo contrario. Este blog no estará dedicado a los traductores, sino a los "proyectos de traductores".

Voy a darle un rumbo mucho más personal al blog, voy a hacer un diario abierto de mis batallitas para meterme en el mundillo de la traducción. Voy a contaros mis éxitos y mis fracasos. Voy a describiros cada piedrecita en el camino. Por último, intentaré que cada entrada tenga un toque de optimismo, intentaré sacar algo bueno de todo lo que me pase y compartirlo con vosotros.

Si consigo mantener el blog unos años, se podrá hacer una retrospectiva de cada paso que he dado, y se podrá intentar imitar lo que he hecho bien y evitar lo que he hecho mal. Ya basta de hablar del camino "ideal".

Lo único que espero de verdad es que mi próxima entrada no sea: "He conseguido trabajo en el Mercadona".

Dudas sobre el MTAV

Después de todo el mes de agosto sin publicar nada, un lector anónimo me ha dado una razón para volver a actualizar el blog. En la entrada donde analizo el MTAV, publicó un comentario con bastantes preguntas, y casi prefiero contestarlas en una entrada nueva para que sea más visible para todos. Ah, y he recordado que aún os debo una entrada acabando de explicar unos módulos del máster. ¡En unos días la hago, os lo prometo!

1) ¿Has hecho prácticas durante el máster? ¿Crees que son útiles?
Yo no, pero prácticamente todos mis compañeros han hecho prácticas y... bueno, lo de útiles o no... eso ya depende de cada uno.
Escuché de todo: a una compañera le hicieron traducir una película porno del rumano, o un idioma de estos menos convencionales. Ella dijo: "Pero señores, yo no sé rumano". La respuesta: "Da igual, tú pon algo que cuadre y fuera".
¿Eso es útil? Sí, si quieres aprender cómo funcionan las empresas, que parece que todas vienen a ser "rapidito, pon lo que sea y ale". Deja de ser útil cuando esperas poner en práctica lo que has aprendido durante la carrera y en el máster, que parece ser que no tiene cabida en el mundo de las empresas de traducción.
No quiero decir que todas las empresas funcionen así, había gente que estaba muy contenta con el lugar donde hacía las prácticas. Al fin y al cabo, imagino que alguna empresa habrá que se tome su trabajo en serio, que no solo se centre en "esto tiene que estar hecho para mañana, me da igual si te inventas el guión".
Lo mejor de las prácticas es conocer a gente que ya está trabajando, ya que es una puerta más al mundo laboral una vez que acabes. Igual, si suena la flauta, acabas trabajando en el mismo sitio donde has hecho las prácticas.
Por cierto, casi todas las prácticas están relacionadas con el porno. Cuando el coordinador de prácticas dice que "puede haber contenido erótico", significa que te van a tener las 100 horas de las prácticas traduciendo eso. Mi catetismo me impidió aceptarlo, pero la gran mayoría de gente no tuvo problema alguno.

2) ¿Tiene buenas salidas profesionales?
Salidas tiene un montón, desde luego. Lo más difícil siempre es empezar, que te den la primera oportunidad, como me imagino que pasa en cualquier otra profesión.
Una buena manera de dar los primeros pasos es, si haces prácticas, dar muy buena impresión para ver si luego, al acabar el máster, te contratan.
También te puedes liar a echar currículums al gran número de empresas que se dedican a la traducción audiovisual, ya sea de doblaje, subtitulación, multimedia, etc. Siempre tendrán más en cuenta a un traductor con una mínima base en esas especialidades, que a otro que tenga la carrera y ya está.

3) ¿De verdad se puede trabajar desde casa?
Um, yo diría que los que trabajan desde casa solo son los autónomos. Los que están en una empresa pues tienen que ir a su lugar de trabajo, como todo hijo de vecino.
Justo al acabar el máster, es muy difícil que te hagas autónomo, pues no tendrás ninguna base de clientes y probablemente te costaría muchísimo arrancar. Así que lo mejor, creo yo, sería intentar trabajar en una agencia de traducción, pero a la vez intentar darte a conocer vía internet: un blog, Twitter, etc. También te puedes apuntar a una bolsa de trabajo de traductores, y así de vez en cuando te caerían encarguillos.

4) ¿Se puede uno ganar la vida traduciendo exclusivamente gracias a este máster?
Cuando yo les he preguntado eso mismo a los profesores, siempre me han dicho: "Si trabajas, sí". Vamos, que tienes que dar el callo, trabajar muchas horas, etc. Pero si dejas a los clientes satisfechos, cumples los plazos de entrega y, en definitiva, haces un buen trabajo, nunca te va a faltar faena.
No sé si es precisamente "gracias a este máster", pero lo que sí tengo claro es que, si eres una persona comprometida con tu trabajo, sin duda puedes vivir de ello. No te vas a hacer rico, pero estarás trabajando, que hoy en día ya es lo mejor que te puede pasar.

Espero que estas respuestas os sirvan a todos. Si tenéis cualquier otra duda o problema, no dudéis en comentar. Ah, y si algún excompañero del máster lee esta entrada, que comente y explique su propia experiencia en las prácticas. Siempre es bueno tener más de un punto de vista.